| En la Argentina hubo organizaciones militares subversivas. |
| El autor del libro, Gustavo Plis-Sterenberg, fue uno de los combatientes de "La mayor batalla de la guerrilla Argentina", el texto demuestra que no se trata de una operación a la marchanta, sino que su planificación fue elaborada según modelos militares. |
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A mediados de noviembre de 1975 se reunió el Estado Mayor del Batallón "General José de San Martín". Pedro detalló las acciones previstas, utilizando un enorme mapa y la maqueta de Stegmayer.
Para copar el arsenal, Ledesma había previsto aislar al cuartel por varias horas. Escuadras y equipos menores de la Compañía "Juan de Olivera" debían cortar el tránsito por los puentes que cruzan el Riachuelo y el río Matanza, ruta prevista de movilización para los refuerzos de los regimientos de Infantería I "Patricios" (RI 1) y III "General Belgrano" (RI 3) que acudirían en ayuda de la unidad atacada. Los puentes fueron numerados de 1 a 9, de este a oeste: 1. Nicolás Avellaneda 2. Pueyrredón Nuevo 3. Pueyrredón Viejo 4. Bosch 5. Victorino de la Plaza (Vélez Sarsfield) 6. Presidente José F Uriburu (Alsina) 7. La Noria 8. Camino de Cintura (Ruta Provincial 4) y Florida, sobre la rectificación del río Matanza: segunda contención al avance del RI 3 9. Camino de Cintura, sobre el río Matanza (puente chico, a unos 600 metros al sur del puente 12 de la Autopista Ricchieri): primera contención al avance del RI 3. Jorge Omar Arreche, el capitán "Emilio", prestaba especial atención pues su compañía sería la responsable de cumplir esta parte del plan.
Además, en torno a la unidad se establecería un doble cordón de contenciones periféricas. Para bloquear el arribo de tropas del RI 1 "Patricios", Ledesma dispuso bloquear dos puntos sobre el Camino General Belgrano al norte del Batallón, uno a la altura de la avenida Cadorna (actual Fabián Onzari) y otro en Coronel Lynch, en una de las esquinas del cuartel. El avance de tropas del RI 3 "General Belgrano" sería interceptado desde el oeste por una doble contención sobre la avenida Pasco, en el cruce con Caaguazú y el paso a nivel del Ferrocarril Belgrano. Los efectivos del Regimiento de Infantería VII "Coronel Conde" (RI 7) de La Plata, que podrían acceder desde el sur, serían detenidos por contenciones en el Camino General Belgrano a partir del cruce con la calle 12 de Octubre. A la altura de la calle Catamarca habría una intercepción, con cinco guerrilleros a cargo de hostigamientos. Cien metros más al norte, se colocaría una contención .principal en el primer puente sobre el arroyo San Francisco. Un equipo custodiaría la Rotonda de Pasco, retaguardia de las contenciones principales por el sur y por donde pasaría el convoy guerrillero en su. asalto al cuartel. La llegada de refuerzos por el este, desde la avenida Calchaquí, sería bloqueada por dos contenciones en los puentes (segundo y tercero) sobre el arroyo San Francisco, una en la calle Zapiola y otra en Montevideo. Un último puesto de hostigamiento cerraría el paso desde el sur y el este, en el cruce de Montevideo y el Camino General Belgrano. La Compañía "Juan de Olivera" también debía interceptar otras calles y puentes adyacentes al cuartel. Dos bloqueos cortarían la avenida Donato Álvarez: uno en el ángulo sudoeste del Batallón, en el cruce con Zapiola, y otro en la intersección con Coronel Lynch, ángulo noroeste de la unidad militar. Otros equipos debían hostigar los puestos de guardia del cuartel desde el Camino General Belgrano y Coronel Lynch. Unidades móviles efectuarían una decena de acciones de hostigamiento a las principales comisarías y organismos policiales del sur del Gran Buenos Aires, entre ellas, la Unidad Regional II, ubicada en las calles Juncal y Anatole France de Lanús. Para neutralizar el posible apoyo del RI 7, Pedro planeó una serie de operaciones que extenderían el accionar de la Compañía "Juan de Olivera" a gran parte de la zona al sur del Batallón "Viejobueno". En La Plata, una escuadra atacaría la guardia del RI 7, como maniobra de distracción. A la altura de Villa Elisa, dos contenciones cortarían el tránsito sobre la Ruta 1 y el Camino General Belgrano, y se cerraria el paso por la Ruta Provincial 215 en el Cruce Etcheverry con la Ruta Nacional 2. También se hostigaría, desde el Camino General Belgrano, a la guardia del Batallón de Comunicaciones Comando 601 "H. Vallejos", de City Bell. Otros grupos del ERP, no pertenecientes al Batallón "San Martín", debían realizar acciones de sabotaje en Capital y Gran Buenos Aires para distraer el máximo posible de unidades de las policías Federal y provincial. En el plan de Pedro, estas acciones serían acompañadas por un verdadero "ensayo semi-insurreccional", con la participación del resto de la militancia del PRT Se trataba de lograr una gran movilización en los barrios de la zona, convocando a simpatizantes y vecinos para que levantasen barricadas, cortasen rutas y arrojasen clavos "Miguelitos" para obstaculizar el movimiento de las fuerzas de seguridad.
Ledesma propuso además que se tomara la antena del Canal 2 de televisión para transmitir una proclama del ERP instando a la población a sumarse a sus filas y enfrentar el golpe que preparaban los militares.
Luego comenzaría la primera parte del operativo propiamente dicho. La Unidad "Guillermo Pérez" ingresaría al cuartel a través del Puesto 1, en una columna de doce automóviles y camionetas pickup, que transportarían a los combatientes divididos en siete grupos, cada uno destinado a copar una dependencia del Batallón "Viejobueno". Al frente de la columna, dos guerrilleros a bordo de una topadora debían voltear el portón principal. Detrás de ella ingresarían los demás vehículos. Los dos primeros correspondían al Grupo 1, que con diez guerrilleros atacarían la Guardia Central o de Prevención. En el tercer automóvil ingresaría el Grupo 2, cuyos cuatro integrantes debían anular al carrier blindado ubicado en el sector delantero del Batallón. El Grupo 3 debía penetrar con dos vehículos hasta la Compañía de Seguridad con, inicialmente, siete combatientes. Los siguientes dos vehículos llevarían a-los ocho guerrilleros del Grupo 4 hasta la Compañía de Servicios.
El Grupo 5, con nueve guerrilleros en dos vehículos, debía copar el Casino de Suboficiales, y el Grupo 6, también de nueve combatientes en dos móviles, ocuparía el Tinglado del Batallón. Este último cumplía la misma función que la Guardia de Prevención, pero en los fondos del cuartel. Finalmente, el Grupo 7, con cuatro miembros en un vehículo, debía anular al carrier ubicado en la parte trasera del arsenal. Mientras esos 53 guerrilleros atacaban el cuartel por el frente, el Grupo 8 irrumpiría por los fondos. En el plan original, este grupo, formado por diecisiete personas, debía cortar las alambradas que dan a la calle Coronel Lynch, en el sector noroeste del Batallón vecino a la avenida Donato Álvarez, e ingresaría a bordo de dos camiones de tipo militar para confundir a los soldados de los puestos de guardia 4, 5 y 6. Luego de coparlos, debía desplazarse por el camino interno hasta el Galpón 30, objetivo principal de todo el operativo. El ERP planeaba sacar de ahí 900 FAL con 60.000 tiros, 100 M-15 con 100.000 tiros, 6 cañones antiaéreos automáticos de 20 mm con 2.400 tiros, 15 cañones sin retroceso con 150 tiros, armas portátiles antitanques "Instalazas" (similares a bazucas) con sus proyectiles, 150 pistolas ametralladoras: unas veinte toneladas de armamento y municion. Para trasladar el botín, además de los camiones del Grupo 8, se planeaba capturar otros transportes del propio Batallón. Se contaría además con dos camiones cisterna acondicionados para disimularla carga. El armamento sería almacenado temporalmente en depósitos secretos, algunos de los cuales eran grandes pozos abiertos en la tierra en lugares deshabitados. El Grupo 9, de Sanidad, estaba integrado por cinco militantes que se encargarían de los primeros auxilios y el traslado de los combatientes heridos. En la avenida Zapiola, casi a la altura del CaminoGeneral Belgrano, esperarían varios automóviles, incautados previamente, para el eventual transporte de heridos graves hacia alguno de los siete puestos sanitarios que la guerrilla instalaría en las inmediaciones, donde atenderían veinte médicos del ERP. Tres jóvenes y destacados militantes constituían el mando directo de la operación: Abigail Attademo (el capitán "Miguel"), Ricardo Daniel Waisberg (el sargento "Diego") de la regional Norte-Oeste, y Liliana Alcira Malamud (la sargento "Ana"). Dirigirían las acciones desde el portón principal del Batallón, a través de walkie-talkies, en comunicación con el comandante Pedro, instalado en la casa del Mando Táctico. La segunda parte de la acción principal comenzaba inmediatamente después de realizado el copamiento. Su aspecto central era la captura del armamento. Esta tarea demandaría varias horas y debían permitirla las contenciones periféricas y la defensa del Batallón tomado, de la cual se encargarían los grupos 1, 2 y 7. Los soldados y oficiales apresados serían custodiados por el Grupo 3, en la enfermería de la Compañía de Seguridad. Cuando todos los militares estuviesen concentrados allí, el soldado conscripto que el ERP tenía en el cuartel realizaría una arenga política y luego se distribuiría la prensa partidaria entre la tropa. El coronel Eduardo Abud, jefe del Batallón "Viejobueno", debía ser apresado y evacuado del lugar, para negociar un intercambio de prisioneros. Los guerrilleros realizarían luego una formación bajo el mando del capitán Miguel en la Plaza de Armas, enarbolarían la bandera del ERP y entonarían la marcha de la organización. La tercera parte del operativo era la retirada escalonada de los atacantes. Algunos, de ellos abandonarían la zona usando el transporte público, para lo cual se asignaría a cada militante una suma de 400.000 pesos viejos (moneda nacional), equivalentes a poco menos de un salario mínimo de entonces. El Grupo 5 (Casino de Suboficiales) custodiaría el transporte del armamento hasta sus lugares de depósito. Otros diecinueve guerrilleros (nueve del Grupo 1, ocho de los grupos 2 y 7, y dos combatientes más) formarían una brigada que, antes de dispersarse, se movilizaría con los carriers capturados y otros tres vehículos hasta la Unidad Regional II de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en Lanús, para atacarla y destruirla. Luego el Grupo 3 abandonaría el Batallón "Viejobueno", mientras que el Grupo 4 (Compañía de Servicios) y la mitad del Grupo 6 (Tinglado) harían detonar cargas explosivas para destruir las instalaciones desiertas del cuartel, especialmente los galpones con el armamento no retirado. Al replegarse estos grupos quedaría completa la operación. Cada gran unidad guerrillera tendría varias citas de control, diferentes en lugar y horario, para verificar el destino de sus miembros. Dispondrían de un día y medio para presentarse en alguno de los veinticinco controles de seguridad, donde los esperarían sus compañeros del Frente Legal. |