Mientras avanzamos en la construcción del Ejército Montonero y de las Milicias Montoneras, y vamos discutiendo y determinando sus objetivos específicos, funciones, metodologías operativas y estructuras organizativas; debemos precisar cuál es la relación que tienen entre sí ambas estructuras.

 

LOS ELEMENTOS ESTRATÉGICOS SOBRE LOS QUE SE DETERMINA LA RELACION

 

Para establecer esa relación debemos analizar cómo interaccionan las Milicias y el Ejér­cito respecto del Espacio, el Tiempo, los Objetivos y el Mando. Es decir, debemos precisar sobre qué espacio o territorio actúan ambas fuerzas, si lo hacen o no al mismo tiempo, si los objetivos o blancos a atacar son coincidentes, y por último, si tienen un mando único o diferenciado.

 

A CADA ETAPA DE LA GUERRA CORRESPONDE DISTINTO TIPO DE RELACIÓN

 

En cada etapa de la guerra varía la relación de fuerzas entre las fuerzas revolucionarias y las reaccionarias, por lo tanto también cambian los objetivos de las fuerzas militares popu­lares y su relación recíproca. Por eso analizaremos su relación a través de cada una de las etapas por las que transcurra la Guerra Popular y Revolucionaria.

 

ETAPA DE DEFENSIVA ESTRATÉGICA DEL CAMPO POPULAR

 

Dentro de ésta distinguiremos para este análisis dos momentos diferentes e igualmente determinantes: la Defensa Activa y la Contraofensiva.

 

La defensa activa.

 

Este es el momento actual, en que el enemigo desarrolla su campaña de cerco y aniqui­lamiento de las fuerzas revolucionarias. El campo del pueblo se repliega y su Vanguardia Revolucionaria desarrolla la Defensa Activa. Esta consiste en múltiples acciones de hosti­gamiento al enemigo con el doble objetivo de desgastarlo en sus fuerzas -haciéndole per­der tiempo y disminuir su capacidad de ataque- y de expresar la existencia de un poder militar popular que impulse al conjunto del Pueblo a librar la Resistencia Activa contra el enemigo oligárquico imperialista.

Durante esta etapa el objetivo central del Ejército Montonero consiste en consolidarse como tal, vale decir, transformar nuestras fuerzas militares en un verdadero ejército con una estricta disciplina, buena instrucción y capacidad de combate. En este período, el ta­maño de esta fuerza militar no será de grandes proporciones, sino lo necesario para hosti­gar militarmente al enemigo en todas las zonas principales del país, y constituir la base de conducción sobre la que se conformará un gran Ejército Popular cuando avancemos en la Contraofensiva.

Las Milicias Montoneras tienen, a su vez, dos objetivos _centrales. Uno consiste en in­corporar permanentemente al accionar miliciano a hombres y mujeres del Movimiento, al efecto de aumentar incesantemente el número de los que enfrentan con la violencia po­pular a la violencia injusta del enemigo. El otro consiste en librar acciones múltiples sobre el enemigo en todo el país, para lograr su dispersión. De este modo luego puede ser atacado con mayor facilidad e intensidad por las fuerzas del Ejército Montonero.

Durante este período las Milicias Montoneras tienen un accionar que se asemeja más a una fuerza guerrillera que al concepto clásico de Milicias.

Las Milicias son fuerzas fundamentalmente de autodefensa de los sectores populares y operan principalmente en el territorio de sus asentamientos. Así las Milicias territoriales protegen sus barrios de ataques exteriores, expulsan policías y demás enemigos que viven en ellos, etc. En las fábricas operan allí contra las patronales explotadoras, los burócratas y alcahuetes, protegen a los obreros durante las asambleas, en los conflictos, etc.

Esto no sucede actualmente con nuestras milicias, puesto que son ofensivas y no defen­sivas, operan generalmente fuera de su territorio y atacan los mismos objetivos que el Ejér­cito Montonero para contribuir a la dispersión del enemigo.

Vemos entonces cuál es la relación de ambas estructuras en la presente etapa, respecto de los elementos estratégicos:

a) En cuanto a los objetivos: Ambas tienen los mismos objetivos, centralmente atacan a los hombres, domiciliados en instalaciones de la oligarquía y los monopolios.

b) En cuanto al tiempo: Accionan en tiempos diferentes. Las Milicias accionan primero realizando ataques de hostigamiento, buscando la dispersión defensiva del enemigo, y el Ejército ataca después a ese enemigo disperso. Por ejemplo las Milicias ponen un caño en la casa de un patrón, el enemigo tiene que distraer fuerzas de combate para poner custodía allí, y entonces el Ejército Montonero ataca esa custodia aniquilándola y recuperando el armamento.

c) En cuanto al Mando: Cada estructura tiene su mando propio, son independientes entre sí: mientras las Milicias dependen de la estructura política del Partido, el Ejército depende de la estructura militar. Esto nos garantiza, en esta etapa:

d) El objetivo político de incorporación masiva de los hombres y mujeres del Movimiento a la Guerra;

e) El objetivo Militar de mayor hostigamiento al enemigo debido a la mayor flexibili­dad de que dispone la fuerza miliciana al no depender de una estructura como el Ejército más pesada en sus movimientos y más rígida en su funcionamiento.

 

La contraofensiva.

 

En esta fase de la etapa de defensiva estratégica, la relación de fuerzas con el enemigo ha variado fundamentalmente, se ha detenido su ataque y comienza su retirada ante el ataque de las fuerzas revolucionarias y el conjunto del campo popular.

En este período el objetivo consiste en la construcción de un poderoso Ejército Popu­lar que se lance al ataque enemigo. Es aquí donde confluyen totalmente Ejército y mili­cias, donde toda la fuerza miliciana pasa a formar parte del Ejército Montonero que desa­rrolla su cuerpo con toda esa fuerza combatiente popular que se incorpora a sus filas. En­tonces: Objetivos, Espacio, Tiempo y Mando son coincidentes pues ambos están conteni­dos en la misma estructura, son una sola fuerza. (Esto se refiere específicamente a las situaciones de insurrecciones parciales)

 

ETAPA DE OFENSIVA ESTRATÉGICA DEL CAMPO POPULAR

 

Esta es la etapa de Toma del Poder. Aquí la tarea militar consiste en perseguir al ene­migo en retirada total para aniquilarlo evitando que se reorganice.

En este período se conformarán milicias que serán independientes del Ejército y cuya tarea será la autodefensa de la organización popular en los barrios, las fábricas, etc. Enton­ces es diferente el espacio sobre el cual actúan ambas fuerzas, distintos los tiempos y los objetivos, y también tendrán mandos diferenciados, constituyendo dos estructuras in­dependientes.