En la Argentina hubo organizaciones militares subversivas II.

 

"El Pituto

 

Después de la caída de Salvádor Allende en Chile, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) asumió la resistencia bajo la consigna: "El MIR no se exilia". Por nuestra parte, junto con Tupamaros y el ELN de Bolivia formábamos la Junta de Coordinación Revolucionaria (JCR) que se proponía coordinar la acción revolucionaria en América Latina recogiendo el legado del Che. A quienes creen que la democracia de nuestro país se inventó en 1983 hay que recordarles que con los golpes de Estado en Bolivia, Chile y Uruguay, la dictadura de Brasil que venía del año 1964 y la longeva tiranía de Stroessner en Paraguay, Argentina era una especie de isla democrática en el extremo sur de América. Tiempos en que Perón agonizaba y bajo la herencia de su sombra se había desarrollado la triple A, con lo cual dicha democracia resultaba -desde luego- un tanto insalubre. En efecto, varios refugiados ilustres encontraron la muerte violenta con, por lo menos, la vista gorda del gobierno argentino: el general Prat de Chile, el general Torres de Bolivia, el senador Zelmar Michelini de Uruguay, entre otros.(1)

De todos modos, fundamentalmente porque el PRT-ERP estaba en el momento de mayor expansión, la JCR sentó su oficina central -clandestina, por supuesto- en Buenos Aires. El MIR envió como ', representante ante la Junta a Edgardo Enríquez, "el Pollo", hermano de su secretario general, Miguel Enríquez, quien moriría en combate pocos meses después del golpe.

El Pollo era todo un personaje. Poseía ese rápido humor chileno que sale con la misma naturalidad que el de los cordobeses. Un fino sentido de la discreción y la cortesía y hasta de conmiseración, que le permitió tomar con humor el detalle de su instalación cuando comprendió -o sospechó- las causas del "verdugueo". Era un hombre de mundo, ingeniero de profesión original. Hablaba tres idiomas y tenía una sólida formación teórica en el marxismo, un rasgo común en el MIR, de Chile. Conocía en profundidad las reglas escritas y no escritas de la diplomacia o, si se quiere, del estilo de relaciones en el campo socialista; en este sentido, nos ayudó a superar nuestro provincianismo porteño. Cada vez que mencionaba algún contacto de los que aquí llamábamos "palanca" para conseguir algo, él lo llamaba "pituto", un término, creo, del lunfardo chileno. No tardamos en bautizarlo como "el Pituto". En efecto, primero él y luego el MIR fueron nuestros "pitutos" en muchas relaciones internacionales. Por su parte, Edgardo captó con sutileza las virtudes del PRT ERP y aprovechó de nuestra experiencia para aplicarla en Chile.(2)

Su mundanidad le permitía darse el lujo de irreverencias Guevaristas con estilo propio, las cuales solían sorprender y a veces desagradar a nuestros militantes más rígidos. Por ejemplo, en una oportunidad en que lo acompañé a una escuela militar del ERP, se le pidió, como era costumbre, que diera una charla sobre Chile y la línea del MIR. La tropa lo esperaba formada, con la correspondiente presentación de armas: "saludo uno, saludo dos", taconeos y el formal discurso del jefe de la escuela para dar la bienvenida al visitante. Luego, se instaló una mesa; a las espaldas, sobre la pared, las banderas argentina y chilena, más las del ERP y el MIR y toda la iconografía; además, las sillas y los demás enseres; a continuación los combatientes, ya en posición de descanso, fueron invitados a sentarse.

Del lado del PRT, Manuel Gaggero, Haroldo Conti, Tito Vaquela, el Negro Montenegro, Roberto Santoro, el irascible Humberto Constantini, Carlos Patiño, Rodolfo Matarolo, Aldo Comoto, Mario Reles, Raimundo Gleizer, Jorge Gianoni, Enrique Raab, Susana Viau, Carlos Laforgue, Luis Cerrutti Costa, Julio Huascar, Jorge Perrota; muy cerca de nosotros, Rodolfo Ortega Peña, Raúl Aragón, y también mi maestro de los tiempos de PRAXIS, Silvio Frondizi (el Viejo apenas me reconoció).

Del lado de los aliados y amigos, Alicia Eguren, Juan Cymes, Armando Jaime, Eduardo Luis Duhalde, el escurridizo Oscar Alende (al que habíamos tratado de "agente del imperialismo" en un documento del partido solo unos meses antes)."(3)

(1) - Pag 116 - 117 - Estas paginas demuestran que la guerrilla también tenia un "Plan Cóndor", por que todos los grupos se conectaban entre si para planificar acciones conjuntas.

(2) - Pag 119 - 120 - "El Pollo" era Edgardo Enriquez, representante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) Chileno, ante el ERP. Nótense las referencias a la organización militar: se menciona una "Escuela militar del ERP" y a la "tropa formada", da con la correspondiente presentación de armas: saludo uno, saludo dos, taconeo y discurso del jefe de la escuela.

(3) - Pag 231 - 232 -  Aquí Mattini se refiere a la cúpula del ERP. Entre los nombres mencionados debe destacarse el de Haroldo Conti, que, por lo visto, era algo mas que un pacifico escritor, el de Rodolfo Matorolo, actual Secretario de Relaciones Exteriores; el de Armando Jaime, actual jefe del MOCASE (Movimiento de campesinos de Sgo. del Estero) (ver una Hipótesis sobre Bolivia y el Norte Argentino) y el de Eduardo Luís Duhalde, actual Secretario de Derechos Humanos.