| BREVÍSIMA ANTOLOGÍA PARA ENTENDER LO QUE NOS PASA. |
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1 - Los delirios de persecución descansan en una ley psicológica muy curiosa en virtud de la cual todo hombre tiende a transferir a quienes le rodean y al medio social los sentimientos de inferioridad o culpabilidad que experimenta ante sí mismo (Henri Baruk: Manual de psiquiatría social, Vergara, Barcelona, 1956, pág.71)
2 - Personalidades psicopáticas son aquellas personalidades que sufren por su anormalidad o hacen sufrir, bajo ella, a la sociedad (K. Schneider: Las personalidades psicopáticas, Morata, Madrid, 1965, pág.32)
3 - Dentro de los diferentes tipos de enfermos mentales a los que en lenguaje coloquial se denomina ”locos”, existe un grupo caracterizado por presentar por único trastorno importante ideas delirantes (ideas falsas, sobrevenidas patológicamente e irreductibles por la argumentación lógica). Esta alteración psíquica puede tener distintos niveles de gravedad; si es leve, se habla de trastornos paranoides, o síndrome paranoide, y si es grave o crónico de paranoia.
Las ideas delirantes del paranoico tienen la característica de ser “sistematizadas”, su delirio forma un todo coherente, compacto, intentando el enfermo, que conserva su capacidad de argumentación y aspecto normal, dar una apariencia lógica y una explicación racional de sus ideas delirantes más injustificadas. Como las ideas (de celos, grandeza o persecución) ”pudieran ser verdad”, si el observador no está informado, puede creer que lo que el paciente afirma corresponde a la realidad. En la edad adulta, el paranoico muestra cuatro rasgos caracterológicos fundamentales: orgullo, desconfianza, falsedad de juicio e inadaptabilidad.(J. A. Vallejo Nágera: Guía práctica de psicología, Temas de hoy, Madrid,1998,(págs.642/644)
4 - La característica esencial del agitador es el alto valor que concede a la reacción emocional del público. Idealiza la magnitud de los cambios sociales desables. El agitador llega fácilmente a la conclusión de que todo el que discrepa de él está en comunicación con el demonio y de que sus adversarios son malintencionados o pusilánimes” (H. J. Lasswell: Psychopathology and Politics,cit. por P. Renouvin y J. B. Duroselle, Introducción a la política internacional, Rialp, Madrid, l968, Capítulo 9, pág.328 ”La personalidad del hombre de estado”.
Creo que estos párrafos, describen, con bastante aproximación, la personalidad de K. No obstante, si tuviese que elegir uno, me quedo con el del Dr. Baruk. ¿Porqué K se siente inferior o culpable? Expongo mis razones: 1) En los 70,cuando la cosa vino brava, abandonó a su organización - donde simplemente metía pura bulla - para refugiarse en su terruño, hasta que soplasen mejores vientos. Allí se dedicó, según su propia confesión, a ”hacer plata”, mientras sus antiguos compañeros eran capturados o morían. Su breve tránsito en la módica agitación en la Universidad de La Plata, le costó, a lo sumo, estar a disposición de la autoridad militar de Santa Cruz una sola noche. El oficial a cargo lo debe haber considerado un pobre ”perejil” y lo devolvió a la circulación sin más trámite. Es probable incluso que K haya cantado, de puro asustadizo nomás, lo poco que sabía. (Otros precavidos como Dante Gullo o Bárbaro, cantaron lo que sabían y lo que no sabían) Su inofensivo paso por la “ resistencia” explica su frenético afán por reivindicar la ”heroica gesta” de la juventud maravillosa, perseguir a quienes obedecieron órdenes emanadas de un gobierno constitucional y bien peronista, y el temor reverencial que le inspiran los que estuvieron realmente en la pesada. Por eso Carlos Kunkel tiene semejante poder… 2) Su sentimiento de inferioridad también se manifiesta al eludir cualquier conferencia de prensa abierta, para entablar inocuas conversaciones mano a mano, con escribas dóciles como los de Clarín. Ni siquiera reúne al gabinete, temeroso ante la remotísima posibilidad de que algún sumiso se harte de sus dislates y decida enfrentarlo No olvidar lo que el Dr. Vallejo Nágera menciona sobre la resistencia que experimentan estos personajes a las reglas de la lógica. 3) También es obvio que K no puede discutir seriamente de algo, por carecer totalmente de lecturas, excepto la de los textos jurídicos que le permitieron ejecutar a deudores hipotecarios o financieros, uno de los procesos a los que se anima un estudiante mediocre, por sencillo, rápido y provechoso. Una muestra de su calibre intelectual la suministra su castellano rudimentario. Dejo a criterio del lector si todo el resto del sayo le cabe a K. Sólo queda una pregunta: si para conducir un vehículo se precisa un examen psicofísico ¿porqué no reglamentar el artículo l6 de la Constitución que en teoría nos rige, para determinar así la idoneidad para el empleo público? ¿No sería mejor que los candidatos fuesen sometidos a una completa revisión médica? A.P. |