1) En principio, no está mal la declaración de Monseñor Romanín, obispo de Santa Cruz y de Tierra del Fuego, sobre el putimonio permitido por la gobernadora Ríos. Pero me preocupa un párrafo:
Nos llama la atención que no se haya permitido dar un debate prolongado y profundo sobre una cuestión de tamaña trascendencia y, en cambio, se haya hecho todo silenciosa y sorpresivamente.
Y entonces pregunto a Monseñor:
-¿Hace falta un “debate prolongado y profundo” sobre cuestiones tan obvias, a saber que el único matrimonio posible es entre hombre y mujer?
-¿No piensa Usted que en caso de darse ese debate no será manipulado por los medios controlados por la progresía, con el resultado previsible de que el putimonio responde a una “necesidad real”, y que no se puede “discriminar” a nadie?
-¿Qué otras cuestiones serían merecedoras de un “debate prolongado y profundo” para Monseñor? ¿La existencia de Dios, por ejemplo? ¿La infalibilidad papal en materia de fe y de costumbres?
Para mí hay una probable respuesta y es que con el cuento de la “democratización de la Iglesia”, para la mayoría de los obispos todo el depósito de la Fe debería ser sometido a debate, que ya de poco sirve el argumento de autoridad. ¡Oh, sacrosanta “Democacaracia”!
2) Los militares brasileños se plantaron frente al intento de crear una “Comisión por la Verdad” sobre la lucha antiguerrillera y Lula metió violín en bolsa. ¿Tan difícil es que nuestros Jefes de Estados Mayores hagan lo mismo?. No precisamos grandes gestos ni alharacas: con un poquitín de cojones, el problema de nuestros combatientes presos empezaría a resolverse.
Sugiero al Teniente General Pozzi, al Almirante Godoy y al Brigadier General Constantino que para el brindis de fin de año agreguen al champagne algunas gotitas de Testosterona.
Les caerá más que bien, estimados señores.
3) Fueron extraditados a Chile los ácratas Freddy Fuentevilla y Marcelo Villarroel, acusados del asesinato de un carabinero. E inmediatamente reaparecieron en Buenos Aires las Células Revolucionarias anarquistas que pusieron bombas en el Servicio Penitenciario Federal y en el Banco Francés.
(Ver los comunicados en http://www.cedema.org/?ver=portada y también http://www.catapulta.com.ar/?p=1722)
Podría parecer que el anarquismo es algo demodé, pero me inclino a creer que para algunos jóvenes, cansados de las rigideces y anteojeras del marxismo ortodoxo, la bandera negra tiene más atractivo que la roja. Pero el comunismo no deja de estar detrás de todos los grupos subversivos, aunque sea “tercerizando” determinadas acciones de guerra revolucionaria. No es por casualidad que la agitación secesionista de las mapuches en Chile tenga por principal frente exterior de combate a los grupos anarquistas, que todo sirve para la revolución.
Y no habiendo más asuntos que tratar, me despido hasta la semana próxima, S.D.Q..
¡Feliz y combativo 2010 para todos los argentinos de buena voluntad!