CARTA DEL TENIENTE PRIMERO ROBERTO ESTÉVEZ, HÉROE DE LAS MALVINAS
“Querido papá:
“Cuando recibas esta carta, yo estaré rindiendo cuentas de mis acciones a Dios Nuestro Señor. El, que sabe lo que hace, así lo ha dispuesto: que muera en el cumplimiento de mi misión. Pero, ¡fijate vos qué misión! ¿No es cierto? Te acordás cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas, todos destinados a recuperar las islas Malvinas y restaurar en ellas Nuestra Soberanía? Dios, que es un Padre generoso, ha querido que éste, su hijo, totalmente carente de méritos, viva esta experiencia única y deje su vida en ofrenda a nuestra Patria.
“Lo único que a todos quiero pedirles es: que restauren una sincera unidad en la familia bajo la Cruz de Cristo. Que me recuerden con alegría y no que mi evocación sea la apertura a la tristeza. Y, muy importante, que recen por mí.
“Papá, hay cosas que en un día cualquiera no se dicen entre hombres, pero que hoy debo decírtelas: gracias por tenerte como modelo de bien nacido, gracias por creer en el honor, gracias por tener tu apellido, gracias por ser católico, argentino e hijo de sangre española, gracias por ser soldado, gracias a Dios por ser como soy, y que es el fruto de ese hogar donde vos sos el pilar.
“Hasta el reencuentro, si Dios lo permite. Un fuerte abrazo. Dios y Patria o Muerte. Roberto.”
Que esta admirable despedida sirva para mantener vivo y alto el espíritu malvinero.
¡Viva la Patria!
Notas catapúlticas
1) La carta fue escrita el 27 de marzo de 1982.
2) El Teniente Primero Roberto Estévez pertenecía al Regimiento 25 de Infantería, al mando del entonces Teniente Coronel Mohamed Alí Seineldín. Murió en combate el 28 de Mayo, protegiendo a un soldado, aunque ya estaba gravemente herido.












