DOS DE ARENA Y DOS DE CAL

“El Papa Benedicto XVI alertó sobre el abuso del poder de las finanzas y los medios de comunicación, que cuando son mal usados oprimen al hombre e impiden que sea verdaderamente libre.
En su visita ayer al Pontificio Seminario Romano Mayor de Roma para reunirse con los seminaristas y rezar una lectio divina en preparación a la fiesta de Nuestra Señora de la Confianza, que se celebra el 18 de febrero, el Papa explicó el significado de la palabra “mundo”.
“De una parte el mundo creado por Dios, amado por Dios, hasta el punto de darse a sí mismo y a su Hijo por este mundo”, y de otra el mundo “que está en el mal, que está en el poder del mal, que refleja el pecado original”.
Hoy en día, dijo el Santo Padre, “vemos este poder del mal por ejemplo, en dos grandes poderes que por sí mismos son útiles y buenos, porque pueden ser útiles y buenos, pero que son abusivos con facilidad: el poder de la finanza y el poder los medios de comunicación“.
“Vemos como el mundo de la finanza puede dominar al hombre, que el tener y el parecer dominan el mundo y lo esclavizan. El mundo de la finanza no representa más un instrumento para favorecer el bienestar, para favorecer la vida del hombre, sino que se convierte en un poder que lo oprime, que debe ser casi adorado: ‘la riqueza’, la verdadera divinidad falsa que domina el mundo“.
Contra este conformismo del sometimiento a este poder, debemos ser inconformistas: ¡no contra el tener, sino contra el ser! No nos sometamos a esto, usémoslo como medio, pero con la libertad de los hijos de Dios”.
En referencia al poder de la vida pública, señaló que ciertamente se necesita información y conocimiento de la realidad del mundo, pero sin caer en la apariencia, porque a veces “lo que es dicho se convierte en más importante que la realidad”
“La apariencia se superpone a la realidad, se hace más importante, y el hombre no sigue más la verdad de su ser, sino que quiere sobre todo aparentar, ser conforme a esta realidad”.
“También contra esto está el inconformismo cristiano: no queremos siempre ser conforme, adorados, no queremos la apariencia, sino la verdad, y esto nos da la verdadera libertad cristiana”, explicó.
Hay que luchar contra el “mundo virtual”, que cada vez “se hace más verdadero, más fuerte y no se ve más el mundo real de la creación de Dios”, lamentó.
“Oremos alentó al Señor para que nos ayude a ser hombres libres en este inconformismo que no está contra el mundo, sino que es el verdadero amor del mundo”.
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Las de arena:
- las condenas al poder de las finanzas y al de los medios de comunicación, nunca mejor venidas.
Las de cal:
- eso de que Dios se dio a sí mismo y a su Hijo por este mundo y de que existe el verdadero amor del mundo.
Con mi rústica y elemental fe de carbonero, siempre creí que Dios había venido al mundo para salvar a los pecadores(1 Tim,1,15) y los enemigos del cristiano eran el mundo, el demonio y la carne.
Y confieso que no encuentro razón para recibir otra doctrina.